Fundación San Diego y San Nicolás
📍 residencias de ancianos en Pozuelo de Alarcón
La Fundación San Diego y San Nicolás es una institución que ofrece un refugio seguro y un ambiente de calidez para nuestros mayores. El personal demuestra una gran vocación de servicio, brindando un cuidado integral y atenciones personalizadas. La atención y el cariño que reciben los residentes es evidente, creando un espacio de bienestar y tranquilidad para ellos.
Es palpable el compromiso con la calidad de vida de sus residentes. Se aprecia la dedicación en crear un entorno positivo y enriquecedor, donde se fomenta la interacción social y se promueve el bienestar emocional. Es un lugar que respeta la dignidad de cada persona y se esfuerza por brindar el mejor cuidado posible.
Información sobre: Residencias de ancianos - Fundación San Diego y San Nicolás
- Acceso para sillas de ruedas
- Aparcamiento adaptado para sillas de ruedas
Comentarios de clientes
Fundación San Diego y San Nicolás tiene una valoración de 4.5 sobre 5 basada en más de 32 opiniones en Google
Un sitio precioso para nuestros mayores. Además la presencia de las Hijas de la Caridad se nota en el carisma de entrega a los demás. Limpieza excelente y mucho cariño de todas las personas que trabajan allí hacia los residentes. Gracias por cuidar de nuestros familiares de esta forma.
Ojo! con la nueva auxiliar/enfermera Marcela que lleva trabajando desde marzo de 2020. Se está haciendo, supuestamente, con la cúpula directiva sin mérito alguno. varios residentes han salido recientemente, debido a su descaro comportamiento de peloteo hacia los familiares y sus ordenes impuestas sin consultar, supuestamente, con la Dirección. La Residencia ha bajado en su calidad de prestación de servicios desde que han dejado en un segundo grado a las Hermanas, Hijas de la Caridad. ¿La Fundación Catalina Laboure no escucha a los familiares de los Residentes?. Pilar Ramos escuche mas a sus accionistas,. Hay si levantara la cabeza nuestra vecina Nicolasa Gallo-Alcántara y Sibes del Colegio San Fernando (Ctra Colmenar Viejo). En otras residencias de Pozuelo, dejan ver a los familaires dos horas y aqui solo 30 min.
El dolor que supone la pérdida de un ser querido, es indescriptible, solo se puede entender una vez sufrido, sí que consuela saber, que sus últimos días y debido a los tiempos en los que vivimos, que no nos permiten atender a nuestros seres amados como quisiéramos hacer, el disponer de la maravillosa ayuda de estos lugares, que son un refugio para el alma y el cuerpo de nuestros seres queridos. Quiso la divina providencia que Ángeles pasará sus últimos días, al cuidado de esta institución donde, como ella misma nos contaba, había encontrado una nueva familia. En nombre de la familia de Ángeles Ruiz Sáiz, queremos dar nuestro más sincero agradecimiento al todo el personal del centro, que con tanta profesionalidad, humanidad y amor se dedican al cuidado de los residentes, así como a los propios residentes, que con tanto cariño y comprensión acogieron a Ángeles. Muchísimas gracias.
Según nuestra experiencia, el trato con mi abuela siempre ha sido muy bueno. Además, la ayuda de las Hermanas como Hijas de la Caridad tienen una labor fundamental en el día a día de la residencia. Cuando hemos tenido algún asunto que resolver la dirección siempre ha estado atenta y dispuesta a ayudarnos.
Siempre había pensado que mis padres nunca irían a una residencia pero cuando vi que en casa ya no podía cuidarlos como debía no sé quién me habló o me recomendó San Diego y San Nicolás. En cuanto fui a visitarla supe que era el sitio adecuado y no me equivocaba, siento mucho que mi padre haya disfrutado poco de todos y cada uno de los que formáis parte de este gran equipo pero se que se fue feliz por el trato recibido. Cabe destacar la figura de Sor Teresa, un gran apoyo en estos días, le deseo que siga muchos años desempeñando el gran trabajo que realiza, Sor Josefina todo amor y cariño, la doctora Melva que siempre encuentra las palabras adecuadas, Susan una gran enfermera, Iliana una excelente directora sobre todo cercana y cariñosa con todos y por último las auxiliares que realizan un trabajo que no está pagado con dinero, no tengo palabras para agradecer todo su cariño hacia mis padres , especial mención a Cintia, Carmen, y Marisa, gracias de corazón, mi padre se ha ido feliz de compartir este tiempo con vosotras y en definitiva gracias a todos porque me habéis hecho la vida mucho más fácil dentro del dolor y la tristeza. Gracias de corazón ❤️
Hasta finales de 2019, le doy un 5 estrellas sobre 5 para la Residencia San Diego y San Nicolas. A partir de finales de 2019 le doy 1 estrella sobre 5 a la hoy actual Fundación Catalina Laboure ¿Por qué 2 notas tan distintas?. Voy a explicar mi experiencia. Estuvimos allí 9 años y 8 meses. Desde Dic. 2010. Hasta finales de 2019 fueron años maravillosos. Para mi esposa y para mi San Diego y San Nicolás fue la casa de mi madre. La cuidaban tan bien. Estábamos tan a gusto en aquel entorno tan maravilloso Todos ellos eran como nuestra familia. Las directoras, las recepcionistas -querida Cecilia-, el personal sanitario -inolvidable Doctora Cristina-, las maravillosas auxiliares - no las nombro porque no quiero olvidarme de ninguna- todas las monjas, especialmente mis dos Sor Nati y en los últimos tiempos también Sor Teresa. Mucha limpieza, mucha confianza con el personal que era muy cercano con nosotros, muy buena atención a los Residentes y sobre todo, porque no tiene precio, mucho cariño y dedicación por parte de todos ellos a nuestros familiares. Y como desgraciadamente todo se acaba, esto también se acabó. A partir de la entrada de la nueva dirección y las nuevas incorporaciones en la gerencia y en el área del personal todo empezó a cambiar…….. para peor. Ahora ya no era San Diego y San Nicolás, ahora era la Fundación Catalina Laboure, pero no era ese el único cambio. Las hermanas que habían sido el alma de la institución quedaron relegadas al comedor y poco más. La marcha de la Doctora Cristina, que con tanto cariño, dedicación y profesionalidad cuidó de nuestros familiares durante muchos años, fue un palo para los familiares de los Residentes y con esto no estoy haciendo crítica a la doctora Melba, todo lo contrario en lo que a nosotros se refiere, el personal más antiguo empezó a estar preocupado por su situación laboral por las noticias que les llegaban, supuestamente, desde la dirección. En Marzo 2020 llegó la pandemia y ya todo fue un caos. Hubo muchos problemas con los familiares de los residentes, incluso denuncias, pero no voy a entrar a culparles de ello porque el caos fue general. Cuando los familiares volvimos, sobre junio 2020, a poder visitar a nuestros familiares, aquello no era ya la casa de mi madre ni apenas quedaba nada de lo que para mi fue como mi familia. Las monjas estaban recluídas en su residencia y sólo tenían acceso a los residentes y a nosotros, los familiares, en los jardines de la Residencia. El personal, auxiliares, gerocultoras sobre todo, se sentía vigilado por la dirección y no se atrevía a hablar con nosotros, los familiares, porque tenía órdenes de sus responsables de no hacerlo………………. Finalmente, mi madre falleció en Agosto de 2020. Actualmente, las noticias que tengo es que aquella residencia modélica ya no existe.
Soy una mujer de 72 años, que debido a una operación de un tumor en la planta del pie izquierdo, y dada mi situación familiar, he tenido que recurrir a un ingreso de residencia en este caso, San Diego y San Nicolás. Os cuento mi experiencia: deciros que el trato respecto a los enfermos es impecable, tanto en la atención médica como en la subalterna: Mi agradecimiento a todo el equipo: Monste, fisio, excelente Carmen, auxiliar, mi doncella particular Nieves, auxiliar, mi séptimo de caballería en energía y cariño Flor, auxiliar, por su paciencia Vero, auxiliar, alegría y eficacia Gladys, auxiliar, por su lenguaje tan exquisito Lucía, auxiliar, por su amabilidad Begoña, trabajadora social, eficacia en las gestiones Iliana, directora, tan guapa y simpática A mi Tere, mi Hija de Caridad, preferida También recalcar que todas las instalaciones están modernizadas y que tienen unos grandes jardines espetaculares. Y en general, a todos, junto con todas las hermanas, gracias, gracias, gracias...
Información de Fundación San Diego y San Nicolás
Dirección
Fundación San Diego y San Nicolás se encuentra en Av de Majadahonda, 4, 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid
Teléfono
El teléfono de Fundación San Diego y San Nicolás es 913 52 07 44
Página web
La página web de Fundación San Diego y San Nicolás es: elamaku.com
